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jueves, 20 de noviembre de 2008

The New York Four


Aprovechando la reseña de LOCAL de Wood y Kelly, aprovecho para reseñar uno de los comics que he leido este verano, The New York Four, una novelita gráfica del (tristemente fenecido) sello para adolescentes de DC Comics, Minx, con el mismo equipo creativo.

Riley es una joven recién matriculada en la Universidad de Nueva York, que aunque lleva toda su vida en Brooklyn, apenas ha pisado la isla de Manhattan. Su traslado al centro neurálgico de la ciudad le dará muchas nuevas oprtunidades, nuevas amigas, nuevos proyectos, y también reestablecer la relación con su hermana mayor, desaparecida desde que ella era niña.

Brian Wood se lleva a su terreno este encargo de realizar una história, básicamente, para chicas adolescentes, y lo hace llevando a la protagonista al mundo de la musica alternativa y la vida en un barrio bohemio, y también mostrando de nuevo su amor por la ciudad de Nueva York.
Con una mujer como protagonista, como en gran parte de su obra, Wood nos muestra la vida desde sus ojos, y lo hace con gran naturalidad, sin perder su estilo habitual, a pesar de tratarse de un encargo para un público tan específico.

El personaje principal, Riley, tiene algunos puntos en común con la Megan de Local, pero no se puede decir que sean iguales, ni mucho menos. Son obras totalmente diferentes, con objetivos diferentes, con lo que sus protagonistas, aunque ambas sean adolescentes en la edad de autodescubrimiento y todas esas cosas, no es que vean la vida de la misma forma.
Riley tiene un grupo de amigas que da nombre al tomo, un grupo muy "politicamente correcto", no se si aposta (la latina, la asiática, y la rara), (que en realidad salen poco para lo que esperaba) que son las primeras en abrirle al mundo, y además tiene la relación con la familia: con sus padres, con la que poco a poco comienza el distanciamiento, y con su hermana mayor, que representa un poco a "el fantasma de las navidades futuras", por así decirlo, que termina de hacer que descubra ese mundo que es el Village de NY (y la vida adulta) a la joven protagonista.


Quizás lo que haga que la lectura se haga un poco más pesada de lo habitual, es que el triangulo amoroso al que impepinablemente se ve abocada la história, está muy forzado, y aunque funciona para que la protagonista madure y la história avance, resulta un recurso demasiado facil. De nuevo, esto está pensado para chicas de 16 y no para tios de más de 30, así que tampoco es que sea una catástrofe ni que el tomíto apeste, pero si que, viendo como evoluciona la história y teniendo en cuenta el equipo creativo, me hubiera gustado mucho más algo diferente.

Un detalle curioso (y muy agradecido) son pequeños bocadillos que incluye Wood en algunas de las localizaciones: con el nombre de "NY 101", el autor nos muestra y comenta algunos de sus lugares favoritos de la gran manzana, sitios a los que pegar un vistazo si algún dia se pone el pie en la ciudad que nunca duerme.

Muy legible, entretenido, y Ryan Kelly vuelve a salirse dibujando a las chicas con un cierto aire a comic romántico setentero que ciertamente le sienta muy, pero que muy bien a la história.
Pues eso, entretenido y curioso.

6´5 de 10

lunes, 17 de noviembre de 2008

LOCAL, de Brian Wood y Ryan Kelly


Esta miniserie de 12 números publicada en Oni Press, era una de esas compras aseguradas: con los guiones de Brian Wood, y un formato muy similar al del fantástico DEMO, de histórias unitarias, era bastante fácil que esta mini se situara en lo mejor del comic en este año. No me equivocaba, y es que aunque su estructura parezca poco propicia, este es un comic tremendamente sólido.

Doce ciudades, doce histórias, Local sigue el viaje a traves de los Estados Unidos de Megan McKeenan, una joven adolescente que no sabe muy bien que hacer con su vida, asi que coge su petate y se embarca en un viaje sin rumbo ni destino.

Brian Wood, lo ha vuelto ha hacer, se podría decir que ha refinado lo que ya consiguió con DEMO. Esta vez no sólo se trata de doce histórias unitarias, sino que estan interconectadas por un personaje, Megan ,aunque no estén necesariamente protagonizadas por ella. Con un lapso de tiempo de un año entre história y história, vemos "crecer" a la jovencita que se escapa de casa, y que llega a la história número doce convertida en una mujer más que experimentada en la vida.

Se puede decir que no se trata sólo de ver retazos de su história , y sobretodo de la gente con la que cruza el camino, así como la propia idiosincrásia de las diferentes ciudades que visita (unas más acogedoras que otras, claro), sino de seguir todo el proceso de autodescubrimiento, y de aprendizaje de la vida de Megan, que, como suele suceder en la realidad, suele ser a base de palos emocionales. Ella sigue buscando su sitio, a la vez que tiene que sobrevivir en situaciones no siempre fáciles.

Una de las virtudes del comic es que aunque cada história es diferente a cualquier otra, hay una unión entre todas ellas. Y no me refiero sólamente a los dos últimos números, que le acaban de dar a la miniserie la cohesión final, quizás ese punto que puede necesitar un sector de los lectores en que todo el viaje toma más sentido, sino que hay un cierto sentimiento de desolación, de soledad, en prácticamente todas las histórias que hace que, aunque la trama o los personajes sean diferentes, las sensaciones que provoca sean similares. Ya sean los dos hermanos del número # 4, la banda de rock del # 3, o el joven skater que protagoniza el # 7, Megan no es la única persona "fuera de lugar" de la história general.

Brian Wood esta como pez en el agua en este tipo de histórias, lo vuelve a demostrar. Ambientadas en grandes ciudades, nos suele llevar por ese lado un tanto underground de bares musicales, ambiente punkrock... pero esta vez se centra más en la clase media americana, la de ese sueño que puede ser tuyo si trabajas lo suficiente. Sus tramas vuelven a apuntar a donde duele, y sus personaje lo pasan mal buscando calor en una sociedad desraigada.

Ryan Kelly hace un trabajo soberbio a lo largo de los doce números, tanto a nivel de narrativa, como de detalle y de diseño de personajes, sensacional. Su estilo encaja perfectamente con la história, y se nota el nivel de compenetración que a logrado con el guionista, por saber plasmar de manera tan efectiva esas histórias tan personales, haciendo algo tan dificil como proporcionar un estilo general, sin que cada história parezca lo mismo.

Un diez para la edición en tapa dura de Oni Press. A pesar del tamaño del tomo, al fin y al cabo son doce números, no deja de ser minimamente manejable. Por supuesto, incluye los extras que tenía cada número en grapa, los bocetos, las portadas a color, y los ensayos que Wood y Kelly hacían al final de cada número, incluyendo su lista con la posíble banda sonora ideal para cada história.

No la puedo recomendar como lectura para todo el mundo, porque no creo que a todo el mundo le vaya a gustar; no se trata de snobismo ni elitismo, sino precisamente todo lo contrario, tiene un estilo tan personal que creo que la puede disfrutar más un sector de lectores con una cierta sensibilidad que aquellos que simplemente se dejan llevar por el logotipo de la editorial en el lomo.

9´5 de 10

PR: Podéis probar el veneno bajándoos gratis el Local #3 (y una de mis historias favoritas, Theories and Defenses) desde la própia página de Oni Press. No dudéis.