miércoles, 26 de agosto de 2009

Arrástrame al Infierno, de Sam Raimi.


Sam Raimi, uno de los directores más queridos por el así llamado fandom, vuelve al género que le dió a conocer, el terror de susto y risa, y lo hace por la puerta grande con una pelicula divertida y sin más pretensiones que provocar que los espectadores den unos cuantos botes en sus asientos con una sonrisa en su boca. Indispensable en este Verano ´09.

Christine Brown tenía un buen trabajo en un banco, un novio genial con unos padres no tan geniales, y un futuro radiante, con próximo ascenso incluido. En tres dias se va ir al infierno, después de recibir la maldición de una anciana a la que no le concede una extensión de su crédito. Que vayan aprendiendo los empleados de banca...

Le echabamos de menos, o por lo menos yo lo hacía. Supongo que muchos diremos lo mismo: tras el bochorno de algunas cosas de Spider-man 3 que todos sabemos, Raimi ha tomado la muy sabia decisión de volver a divertirse tras la camara con un proyecto propio, sin estrellas a las que convencer para que sigan en la saga, sin continuidad, sin ejecutivos preocupados porque de tal personaje "no podremos sacar muñequito".

Con un guion de libro realizado a medias con su hermano -y habitual cómplice- Ivan Raimi, lleno de esos golpes de humor negrisimo con los que llenaba la saga Evil Dead, simple en su planteamiento, pero preciso como un reloj suizo, vuelve a provocar sensaciones que nos son muy familiares. Podríamos decir que no deja de ser un episodio de The Twilight Zone alargado, pero, a diferencia de en otras peliculas como, pongamos, El Incidente, en este caso la personalidad propia del director y la simpatía que provoca la peli (y ese humor tan burro), hace que en ningún momento se haga pesada, y mantenga al espectador tieso en la butaca al tanto del próximo susto.


Alison Lohman interpreta a Christine de manera perfecta, con cara de inocente, pero con la mala leche necesaria cuando hace falta. La pobre ha debido de pasar un auténtico calvario de rodaje teniendo en cuenta la cantidad de bichitos y cosas que le caen encima.
La puesta en escena es sensacional, y los efectos en su perfecta medida: bien hechos cuando hace falta (para algo se encarga el Sr. Nicotero), cutrones, como el ayudante de la vidente colgado claramente de hilos, digno de William Castle, cuando se pretende dar un tono mas campy a la escena. Hay que destacar la caracterización de la actriz Lorna Raver como la bruja deshauciada Sylvia Ganush: dificil provocar más espanto (aunque cuando se le caen los dientes poco puede morder).

Arrastrame al infierno me parece una de las mejores maneras de refrescar nuestro animo en una sala de cine, indispensable.

8´5 de 10

2 comentarios:

sekhet dijo...

Estoy contigo Yorick ;)
La cosa es que fui a verla sin ver el trailer y pensando que simplemente era, como había leído, una interesante película de terror.
La sospresa me la llevé cuando encima me reí un montón con algunas escenas. Y no fui el único en la sala.

8.5/10

Yorick. dijo...

Gracias por el comentario, Sekhet! la verdad es que tiene golpes muy divertidos, algunos muy burros, como el ojo en el pastel : )