lunes, 22 de diciembre de 2008

DMZ vol. 4 : Friendly Fire


Brian Wood sigue ofreciéndonos su personal visión de la vida en una Zona de Nadie en esta maravillosa serie Vertigo. Seguramente sea el tomo más duro, y es que, aunque ya hemos visto atentados suicidas, francotiradores, muerte y sangre a borbotones, la franqueza del guionista en la história de este arco argumental es demasiado realista como para pensar que se trata simplemente una ficción.

"La Masacre del dia 204", así se conoce a un incidente en el que un comando del ejercito se lió a balazos contra una multitud silenciosa, una manifestación pacifista, produciendo 198 fallecidos. Este acto llega, años después, a juicio, en el que se acusa a uno de los soldados de iniciar el ataque.
Matty tiene un pase de una semana para acceder a entrevistar a los implicados - aunque la verdad de los hechos parece perdida en el tiempo.

Estructurado al estilo del Rashomon de Kurosawa, en el que cada persona implicada nos da su visión de los hechos, Wood y Burchialli le dejan varios recaditos importantes al ejercito americano, al estado, a la (manipulada)justicia. Y es que la verdad se pierde, y acaba siendo lo que el que la explica quiera que sea; la verdad de puede doblar, manipular, y utilizar. A nadie le importa en realidad la verdad, sólo queremos oir lo que nos gusta. Esto es lo que aprendemos, básicamente, del relato del soldado Stevens, un paleto con mala suerte que estaba en el sitio equivocado, en el momento equivocado. El primer capítulo es un manual de como se llega al ejercito USA demasiado creible como para dejarlo por una simple histórieta de comic. El estremecedor relato de ese chaval que elige el ejército antes de ir a la carcel (un método de alistamiento que no me extrañaría existiese), pone los pelos de punta pensando en los miles de soldados que se ven envueltos en los asuntos sucios de la superpotencia; y tambien los pone de punta, más todavia, el pensar lo integrado que esta el ejercito en una sociedad se supone esta superdesarrollada como es la americana.

A partir de ahí tenemos la visión del suceso "politicamente correcta" del representante de ejército y el relato de la otra cara de la moneda, la del civil que sufre la masacre, la sobrevive y tiene que vivir el resto de sus dias con el trauma de haber salido adelante dejando detrás a seres queridos.

Realmente este arco, en apenas esos primeros cuatro números da una visión bastante panorámica de los efectos de la guerra. Es algo que la serie lleva haciendo desde el principio, pero al tratar un hecho concreto, una matanza sinsentido, el efecto es mucho más desgarrador.
Por supuesto, la visión de Wood puede calificarse de partidista, sesgada, bla, bla, bla... cuando se habla de un tema como la guerra, la muerte del hombre a manos del hombre, no creo que eso sea relevante. Este comic es antibelicista como debería de ser el ser humano por naturaleza, pero por desgracia la codícia y las ansias de poder suelen estar por encima de las vidas humanas para aquellos que son tan ambiciosos como para querer mandar sobre los demás.

Riccardo Burchielli se supera a si mismo en este arco, llevando su estilo urbano al máximo, con un nivel de calidad acojonante. El flashback del soldado Stevens le debería de valer para ganar unos cuantos premios en el mundo del comic, su manera de narrar la locura del combate a ojos de ese soldado supone un paso (más) arriba en la carrera del excelente dibujante, que en el resto del arco sigue tan contundente y acertado como en números anteriores.

DMZ se consolída definitivamente como la mejor de las nuevas series del sello, con su visión tristemente realista de la triste carrera como "Salvadores del Mundo" de los soldados de la "tierra de los libres, hogar de los valientes". Quizás, ni una cosa ni otra sean verdad del todo, aunque la verdad es dificil de encontrar.

9´5 de 10