sábado, 28 de abril de 2007

Sin Palabras (vol. 6)



La mano pertenece a un veterinario filipino (o indonesio...del sudeste asiático,vamos),y se la pudieron poner de nuevo,a pesar de estar arrancada de cuajo.
Supongo que al hombre no le apetecerá ponerse a ver Brutal River o cualquiera de esas pelis de terror thai.

0 comentarios: